Cuatro arqueras han llamado mucho mi atención en el apertura. Alejandra Rodríguez (FBC Melgar) , Luz Amigo (FC Killas), Gabriela Bórquez (Universitario) y Andrea Méndez (Atl. Andahuaylas).
El contrapeso es una pieza fundamental de todo tipo de ingeniería elaborada. Desde armas medievales hasta maquinaria, el contrapeso es la parte que le regresa el balance a una construcción compleja que tiene mucho peso en las partes que cumplen las funciones principales.
En Melgar, Alejandra Rodríguez, arquera colombiana, es el contrapeso de los contragolpes que genera el tridente que está puliendo el equipo. Melgar aún no ha conseguido toda la efectividad que necesita con el tridente y su estilo de juego es ofensivo. Tiene a muchas jugadoras listas para recibir los rechazos y hacer segundos o terceros remates, incluso fuera del área como bien hace Alba Soto. Cada intento fallido de sus fugaces ataques colectivos deja a Melgar muy abierto. Melgar tiene una de las mejores ofensas del campeonato, pero es parte de una formación estratégica que tiene como desventaja la apertura al contragolpe. Es decir, que su formación táctica invita al rival a conseguir eficazmente contragolpes peligrosos y no son para nada una deficiencia de sus defensas. Entonces, Melgar no puede depender de las defensas siempre: su equipo va a dar mucha responsabilidad a la arquera en los contragolpes. Por suerte para Melgar, tienen a Rodríguez. Esto ha dado un sin fin de oportunidades para Alejandra de brillar en Melgar. Además, ya ha salvado dos penales para su equipo en lo que va del torneo, demostrando que incluso cuando el caos reinó y la defensa se desesperó, ella reparó y protegió al equipo para que pueda seguir en su estilo de juego con confianza.
Personalmente, no son los penales lo que más me llamó de Rodríguez. Ya la tenía muy presente antes de los penales por su constancia. Mientras otras jugadoras iban encontrándose en el equipo y se iba viendo una mejoría en individualidades y en el colectivo, ella siempre respondió con mucho nivel. Es fácil que con todos los temas de táctica e individualidades en el ataque, no se notara la confianza que ella traía en el arco, pero ha sido una pieza clave desde el principio de la temporada.
Hemos llegado a los play-offs. Melgar atacará y los contragolpes vendrán. Cuando la defensa quede abierta y el rival quiera aprovechar solo un nombre defenderá el destino del equipo: Alejandra Rodríguez.