El sábado 21 de marzo asistí al partido de liga femenina de Universitario vs Atlético Andahuaylas y al ver en varias ocasiones a diferentes personas acercarse a Valerie Gherson para saludarla, tomarse foto con ella y hasta pedirle autógrafos, supe inmediatamente cuál iba a ser el artículo sobre fútbol femenino.
Valerie Gherson entendió a temprana edad por qué el fútbol femenino peruano es una pelea cuesta arriba. Veo los partidos de liga y selección femenina sólo desde el 2024, pero para ese entonces ella ya tenía años preparándose y formándose para desarrollarse a nivel profesional. En abril de ese año, la selección nacional femenina sub-20 avanzó al grupo hexagonal sudamericano que compite para la clasificación al mundial: el equipo femenino logró avanzar a una etapa final de clasificación al mundial por primera vez en 18 años. Posteriormente, la clasificación no se logró.
El trabajo me dio el honor de estar presente en el recibimiento que la federación hizo al equipo. Están presionados a hacer este tipo de gestos, pero la verdad es que lo último que la federación quiere es que haya una presión real para apoyar el crecimiento del fútbol femenino. Esperan que las mujeres les sigan trayendo logros y pidan poco o nada cambio. Personalmente, esperaba que la estrategia discursiva del presidente fuera decir cosas como: «hay que mantener la ambición por más», «no hay que conformarnos», «sigamos creciendo», que , de hecho, sí fueron frases utilizadas para rellenar su discurso, pero jamás olvidaré que las llamó para decirles: «No han logrado nada. Esto es <nada> y cuando digo que no han logrado nada, lo digo porque no se consiguió la clasificación». Lo vi. Lo viví. Yo estuve ahí aplaudiéndoles a ellas.
La federación espera que el fútbol femenino, en general, piense que no le corresponde pedir más apoyo del que les dan. Pasarán años antes que les den un apoyo proporcional al esfuerzo y compromiso que tienen con el deporte: el impuesto rosa en su máxima expresión. Para comparar, Renato Tapia no aguantó ni medio proceso eliminatorio cuando la federación dejó de apoyarlos; Valerie tiene el doble o el triple aguantando lo que Tapia no aguantó. Muchas de nuestras jugadoras aprenden que, todo este tiempo, el viento que soplaba en su contra viene de la misma federación, pero también aprenden a recibir el viento que sopla a su favor: el apoyo incondicional y aprecio que reciben por parte de hinchas y admiradoras más jóvenes.
Hoy en día, Valerie, una de las chicas a las que se les trató de engañar que no habían logrado nada, es una inspiración real para personas que se van sumando al fútbol femenino y futuras deportistas que la admiran y tengo el gusto de escribir uno de los muchos artículos que se han escrito y se escribirán sobre ella. Si buscas lo suficiente, encontrarás que en algunos lugares del fútbol peruano hay luces que brillan con más fuerza que la oscuridad que produce nuestra directiva peruana. Ante todo esto, aún es considerada una juvenil tanto en la selección como en su equipo, Universitario de Deportes, pero cualquiera que la ha visto jugar sabe el talento que es y el trabajo que ha hecho por subir su nivel. Es una de las muchas jugadoras que representan un impulso real para hacer crecer el fútbol femenino. Sigue entrenando, mejorando y respondiendo al llamado de la selección, que tiene fechas pendientes para la liga de naciones este abril y junio del 2026.
Polaris es conocida por ser la estrella cuya luz es un punto de referencia que guía a los demás.
¿Qué?¿Qué cosa?¿Que escuchaste que el otro día hizo un gran centro?¿Que metió gol? ¡Ah, sí! ¡Seguro eso también!