Lozano ha perdido toda capacidad de sentir vergüenza por ser un tramposo descarado. Los que han seguido la Liga 1 desde el principio de la temporada saben que Juan Pablo II College se había convertido en el candidato principal para descender este año. Progresivamente, se ha ido escapando del descenso, pero no con mérito de desempeño. Las comisiones vinculadas a la organización de la Liga 1 aplicaron deducciones de puntos a Sport Boys, ADT, FC Cajamarca y UTC. Todos estos clubes competían en la parte baja de la tabla acumulada junto con Juan Pablo II College, club cuyo propietario es Agustín Lozano.
Debido a deudas y otras resoluciones, distintos órganos vinculados a la FPF —principalmente la Comisión de Licencias y la Cámara de Conciliación y Resolución de Disputas— aplicaron deducciones de puntos a cuatro equipos:
- 4 puntos a Sport Boys
- 1 punto a ADT
- 1 punto a FC Cajamarca
- 10 puntos a UTC
El efecto acumulado de estas sanciones fue hundir considerablemente a UTC y reducir, en menor medida, el puntaje de Sport Boys, ADT y FC Cajamarca. Independientemente de los motivos reglamentarios individuales de cada resolución, el resultado administrativo favoreció la posición de Juan Pablo II College en la lucha por la permanencia.
Todos los equipos perjudicados eran rivales directos de Juan Pablo II College para pelear el descenso y lo siguen siendo. Sport Boys se encontraba algunos puntos por encima, pero también permanecía cerca de Juan Pablo II en la parte baja de la tabla. El principal beneficiado dentro de la lucha directa por la permanencia fue Juan Pablo II College. Las deducciones mejoraron directamente la posición relativa de Juan Pablo II College en la lucha por evitar el descenso. Los únicos clubes cuyas sanciones se reflejaban mediante deducciones de puntos en la tabla acumulada eran justamente cuatro equipos ubicados cerca de Juan Pablo II en la lucha por la permanencia.
En mi opinión, que todos los clubes sancionados con deducciones de puntos fueran rivales directos o cercanos del equipo de Lozano constituye una forma de hacer trampa administrativa, aunque las resoluciones presenten motivos reglamentarios individuales para cada sanción. Agustín Lozano es uno de los dirigentes que con mayor descaro ha aprovechado los conflictos de interés presentes en el fútbol peruano. Este patrón representa una falta de respeto para los clubes sancionados y para los hinchas que esperan una competencia imparcial. Agustín Lozano ha perdido por completo la vergüenza de hacer trampa administrativamente, y el fútbol peruano continúa pagando las consecuencias.
*La tabla de puntaje acumulado de PeruFutbolStats aplica las reducciones de puntaje para una visualización certera de las posiciones.*
Fuentes consultadas: