Los equipos que ascienden de divisiones inferiores y la predisposición a sospechar de la mano negra

La semana pesada Los Chankas hicieron un pedido para cambiar al árbitro de su partido de la fecha 16 contra Alianza Lima. Además de esto, hace menos de un mes, la hinchada de Andahuaylas reaccionó a la derrota del equipo contra Deportivo Garcilaso, afirmando que los jugadores se habían vendido. Hace dos años (2024), los jugadores de Los Chankas fueron denunciados por los propios administradores del equipo, acusándolos de haberse vendido.

Me llamó mucho la atención que durante esa semana, ningún programa periodístico tenía el panorama completo de la coyuntura y todos fallaron en entender qué había pasado. En general, se plantearon dos argumentos. Algunos sostuvieron que los Andahuaylinos tenían un sesgo con su propio equipo, que pensaban que era tan bueno que no podía perder, que no podía tener un mal día y por eso sospecharon que la única manera de que su equipo pierda, era de que los jugadores se vendan. Otro grupo de periodistas sostuvo que la acusación se dio porque ese partido los mantenía en primer puesto para campeonar el apertura, y al perderlo, muchos de los hinchas, que habían apostado, tuvieron un ataque de ira pura y por la cólera acusaron al equipo de venderse.

Ni el uno ni el otro. Yo te explicaré por qué se han dado estos eventos. Chankas comenzó a jugar en primera división en el 2024. Compitió en las divisiones inferiores y sus mejores años de desarrollo han sido en la era de Agustín Lozano. Los equipos que divisiones inferiores han vivido otro fútbol del que tú te imaginas. Las irregularidades e injusticias sistemáticas, las actuaciones inexplicables de los árbitros y los resultados alocados entre equipos son la dosis diaria en las divisiones inferiores en los últimos años. Hace unas semanas escribí un artículo sobre un partido con un arbitraje sumamente sospechoso entre Pirata FC y la César Vallejo de la Liga 2. Hace un par de meses este año, la escuela municipal Virgen del Carmen goleó 31-0 al Juvenil San Cayetano en la etapa distrital de la Copa Perú 2026. Virgen del carmen necesitaba 26 goles para poder clasificar a la etapa provincial del torneo de ascenso, por lo que era imposible que clasificara, pero se dió de todas formas con aquella goleada. Ese es el fútbol que esos equipos conocen. En ese fútbol se desarrollaron.

Esos equipos luego siguen ascendiendo hasta llegar a la primera división, como lo hizo los Chankas. El problema que tiene el periodismo deportivo peruano es que está repleto de periodistas que solo ven los partidos de Alianza Lima y Universitario. No ven los partidos de otros equipos y es muy difícil que vean partidos de Liga 2 o Liga Femenina, pero para ellos conocer a Alianza o a Universitario es conocer al fútbol peruano.

No es probable, si no seguro que todos los equipos que se desarrollen en ligas inferiores y asciendan a Liga 1 sospecharán «que hubo mafia» con mucha más predisposición que cualquiera de los otros equipos que tradicionalmente están en Liga 1.