Durante la transmisión de «LaBicolor+» del partido de liga femenina: ‘Melgar – Flamengo’ sucedió algo que llamaría la atención de cualquiera que conoce a Raquel Bilcape.
«Como si fuera la primera vez» (50 first dates) es una película de Adam Sandler en la que se enamora de Drew Barrymore, quien lo olvida todos los días porque sufre de pérdida de memoria. Ella va a dormir y lo olvida al día siguiente, por lo que él debe enamorarla nuevamente desde cero, como si nunca se hubieran conocido.
En el chat en vivo del partido, un espectador escribió un comentario por el buen juego de Raquel: pidió que la convoquen a la selección. Este primer comentario sería seguido por más comentarios positivos apoyando a Raquel, quien había anotado un gol y estaba a poco de anotar el segundo. Comenzaron a aparecer «demandas» y «exigencias» sobre la convocación de Raquel: «que debería ser delantera de la selección», «que dónde están los que hacen las convocaciones que no la ven», «que una jugadora como ella debería estar jugando para la selección», «tienen que convocarla a ella, que está jugando demasiado bien», «que la pongan a meter goles para la selección». Raquel terminó haciendo hat-trick, los únicos 3 goles de su equipo, encendiendo este tipo de comentarios.
Raquel Bilcape YA ES delantera de la selección. Siempre he dicho que ver a estas chicas jugar da muchísima confianza en ellas, pero esta es una evidencia vivencial. Los que ese día vieron jugar a Raquel, delantera de la selección, identificaron a ciegas que le correspondía ser delantera de selección y lo exigieron, siendo nuevos en el fútbol femenino (o mirando de pasada). Además de esto, la estrategia de Perú en el actual torneo clasificatorio al mundial es preparar al equipo en altura (Cusco) y drenar al rival para el segundo tiempo. Raquel es delantera de Melgar y es su especialidad aprovechar el efecto de la altura en la resistencia física del equipo contrario. Es una de nuestras cartas principales para los partidos de local en Cusco: ella ya cuenta con una gran responsabilidad, esa misma que los espectadores estaban pidiendo que le den.
En paralelo a esto, Álex Valera, tricampeón y constante goleador de liga1, está siendo apoyado por el periodismo con lástima por su mala actuación, como una víctima del abandono de la federación al fútbol peruano. Las categorías femeninas jamás han gozado de los lujos que las categorías masculinas han tenido desde el 2014 al 2024: Gareca creando áreas para un desarrollo a la medida del grupo que quiere pulir, Oviedo y Oblitas en diálogo armónico y complaciente con los jugadores, pasajes para invitados para los seleccionados, gastos gigantescos en medios de comunicación para difusión y motivar la compra de entradas, Reynoso gastando casi 150 mil soles en un toldo para que no lo espíen, Chemo actuando ofendido y engañado en prensa de que la federación no invierta en un plan de nutrición y desarrollo físico en menores, Renato Tapia intentando discutir con las cabezas de la federación sobre el futuro comando técnico.
Las épocas de engreimiento para la categoría masculina se acabaron y se vendrán tiempos oscuros para ellos, pero no para la categoría femenina, que siempre ha trabajado sin ninguno de esos lujos y más. La selección masculina se ahoga en los ríos en los que la selección femenina ha sabido nadar siempre.
Dos cosas son seguras. Primero: Raquel Bilcape puede convencer a Drew Barrymore de que es delantera de la selección todos los días. Segundo: por primera vez en muchos años en la historia del fútbol peruano en competencias sudamericanas, el pronóstico de la selección femenina es superior al de la selección masculina.